El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este miércoles 25 de febrero de 2026 una medida que modifica parcialmente el bloqueo energético sobre Cuba y permite que el petróleo de Venezuela pueda ser vendido o revendido a la isla, siempre bajo condiciones y con licencias específicas. Esta decisión busca aliviar la grave escasez de combustible que ha sufrido Cuba tras las restricciones impuestas por la administración de Donald Trump.
¿Qué dice la nueva política de venta de petróleo a Cuba?
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro anunció una política favorable a la emisión de licencias para reventa de petróleo de origen venezolano con destino a Cuba, siempre que esas transacciones:
- Beneficien directamente al pueblo cubano, incluyendo al sector privado y usos comerciales o humanitarios.
- No involucren ni beneficien a instituciones del gobierno cubano, como el ejército, los servicios de inteligencia o entidades estatales.
- Cumplan con las condiciones de la licencia general y requisitos regulatorios establecidos por EE. UU.
Esta política condicionada podría ayudar a mitigar la crisis energética que atraviesa la isla.
Sigue nuestras cuentas en Facebook e Instagram para mantenerte informado con las noticias más relevantes.
¿Por qué Cuba enfrenta escasez de petróleo?
Cuba depende en gran medida de las importaciones de petróleo para generar electricidad y combustible para transporte. Durante décadas, Venezuela fue su principal proveedor de crudo a través de acuerdos bilaterales, mientras que México también había enviado petróleo ligero apto para sus refinerías desactualizadas. Sin embargo, estas rutas se interrumpieron tras las sanciones energéticas y el bloqueo implementado por EE. UU. en meses recientes.
La falta de combustible ha provocado apagones masivos y una crisis energética sin precedentes en la isla.
Condiciones y beneficios de la autorización
La medida del Tesoro permite que:
- Empresas (incluidas no estadounidenses) soliciten licencias para revender petróleo venezolano a Cuba, siempre que las operaciones cumplan con la normativa y beneficien al pueblo cubano y su sector privado.
- Las transacciones cuenten con mecanismos de control sobre ingresos y destinos del petróleo.
- Se excluyan transacciones que beneficien directamente a entidades estatales o vinculadas al régimen.
Esto significa una apertura limitada para reactivar el flujo de crudo hacia Cuba sin levantar completamente las sanciones energéticas, pero con el objetivo declarado de apoyar al pueblo cubano.
Leer más: ¿Qué conocer en Querétaro, México? lugares turísticos y platillos imperdibles en 2026
Impacto político y económico de la decisión
La medida abre una vía para aliviar la escasez de combustible en Cuba, aunque está sujeta a controles estrictos y a la aprobación de licencias individuales. También subraya un enfoque selectivo en el que se prioriza el apoyo a actores privados y civiles en lugar del gobierno o las fuerzas armadas.
Este cambio ocurre en un contexto de presión regional, en el que países como México también han revisado sus envíos de petróleo a la isla y están en negociaciones con EE. UU. sobre futuras exportaciones energéticas.