La NASA adelantó el ensayo general del lanzamiento de la misión Artemis II, previsto para el sábado 31 de enero de 2026. Durante esta prueba, los equipos demostraron su capacidad para cargar más de 700 mil galones de propelentes criogénicos en el cohete Space Launch System (SLS). Se trata del más potente diseñado para transportar a los astronautas rumbo a la Luna.
La carga de propelentes criogénicos consistió en la introducción simultánea de hidrógeno y oxígeno líquidos, esenciales para alimentar los motores principales del SLS durante el despegue y la fase inicial del vuelo. El manejo de estos gases a temperaturas cercanas al punto de congelación requirió estrictos controles de seguridad y tiempos precisos, que se reprodujeron fielmente durante el ensayo general.
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Simulación completa del procedimiento de cuenta regresiva del Artemis II
La prueba formalizó la simulación completa del procedimiento de cuenta regresiva bajo condiciones reales de predespegue, incluyendo el abastecimiento del cohete con propelentes líquidos en temperaturas extremas. El ensayo húmedo representó un paso clave en la certificación del vehículo de lanzamiento y su sistema de propulsión antes de la salida oficial programada para el 6 de febrero.
La NASA implementó el procedimiento tras múltiples intentos en misiones anteriores que requirieron repetidos ensayos generales húmedos para establecer la fiabilidad del sistema bajo condiciones reales. Las pruebas culminaron en el proceso de revisión final por parte de los equipos técnicos y de control de misión, quienes evaluaron cada etapa para garantizar que todos los sistemas estuvieran operativos.
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Preparación y aspectos técnicos de la misión
Este ensayo forma parte de la preparación y validación de los sistemas integrados en el cohete y la nave Orión, que transportará a los astronautas en la misión Artemis II. La seguridad de la tripulación y la eficacia del hardware son prioridades en el esquema operacional diseñado.
La misión tendrá una duración aproximada de 10 días y será la primera expedición tripulada a la órbita lunar en más de cincuenta años. La tripulación completará dos órbitas alrededor de la Tierra antes de dirigirse hacia la Luna y regresar, en una operación considerada fundamental para validar tecnologías y procedimientos que serán usados en futuras expediciones lunares y marcianas.
¿La humanidad volverá a la Luna?
La misión forma parte del programa Artemis, cuyo objetivo es restablecer la presencia humana en la Luna y avanzar en exploraciones científicas con miras a establecer una base sostenible. La NASA coordina estos esfuerzos con agencias espaciales internacionales y aliados tecnológicos para su desarrollo.
El lanzamiento de Artemis II marcará la próxima etapa en la exploración lunar tras la histórica misión Apollo 17 en 1972. Su progreso ha contado con la participación de numerosas instituciones científicas y de ingeniería espacial bajo la supervisión de la NASA.